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lunes, 21 de junio de 2010

Inicio del Minirelato 5.1

Escribe tu final para el siguiente texto de inicio:


- Buenos días, mi amor, te tengo el desayuno preparado, he de irme a trabajar- despierta Alicia a su marido Javier.

- Buenos días, odio ese trabajo, ¿qué hora es?- Javier mira cansado su reloj -Alicia por Dios son las cinco de la mañana, ese jefe tuyo es un hipócrita.

-Javier, no empieces, paga las facturas, es lo que necesitamos.

-Alicia… está bien no empiezo, gracias por el desayuno- Javier se levanta pesadamente y abraza a su mujer cariñosamente -te quiero, vuelve pronto.

-Cuando pueda, yo también te quiero- Alicia besa a su marido y sale de la habitación, coge su bolso y las llaves de su coche y sale de su pequeño piso de las afueras de Barcelona.

Pasea por dos calles hasta que encuentra donde dejó su viejo Ford Fiesta. Entra en el coche y lo enciende para que la calefacción comience a calentarse, pone la radio, se coloca el cinturón y sale del aparcamiento. Recorre varias calles, semáforos, badenes... hasta llegar cerca de su actual trabajo. Busca para aparcar sin demasiada fortuna y tiene que retirase unas calles hasta conseguir hacerlo.

Sale de su coche y entra en una pequeña cafetería.

-¿Qué horas son estas de llegar, te llamé hace una hora?- grita un viejo y huraño hombre al otro lado de la puerta.

-¡Ya!, ya sé, es que tenía que prepararme, no te quejes que he podido venir.

-Siempre con excusas, cámbiate y empieza, es tarde.

……………

Pilar Bermúdez



Plazo límite de entrega: domingo, 11 de julio a las 23:00 (hora España)

Para participar, leer Reglas y Normas de la actividad.

Envíanos tu final por e-mail a: memenovela @ gmail.com o dejarlo como comentario en este mismo post. Todos serán publicados en el blog.

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domingo, 20 de junio de 2010

Empecemos de nuevo (reset)

Desde finales de mayo este blog ha estado parado, muerto, en standby, como queráis llamarle. Insisto en que debe revivir, como las otras veces que lo ha hecho.

Propongo que empecemos de nuevo. Tenemos las miniactividades Palabras y Minirelatos. También prongo que pongáis un poco de vuestra parte, sino esto no revivirá así que hay varias opciones que podéis elegir:

1. Proponer nuevas miniactividades.

2. Proponer nuevas palabras para poder seguir con dicha actividad. (Podéis proponerlas aquí) --> Diego ya ha propuesto la primera (el resto podéis seguir aportando nuevas palabras)

3. Que alguien proponga un nuevo inicio (actividad Minirelatos) para escribirle un final. El primero que me lo envíe al e-mail (memenovela@gmail.com) será publicado y seguiremos con la actividad. --> Pilar ya ha propuesto uno.

4. Proponer cualquier cosa que sirva para reanimar la actividad del grupo.

Podéis seguir (o no) cualquiera de los puntos a través del e-mail del grupo o con comentarios en esta entrada.

A ver si ahora que llega el verano, la disponibilidad y el tiempo reviven nuestra inspiración ^^.

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sábado, 29 de mayo de 2010

Inicio del Minirelato 5: Castillos Blancos

Escribe tu final para el siguiente texto de inicio:

Castillos Blancos

En la playa estaba la felicidad. De eso no me cabía duda. El rumor de las olas al llegar a la playa parecía hablar de libertad. Nos gustaba ese momento. Ninguna de nosotras decía palabra alguna al respecto pero nuestros ojos, nuestras miradas y nuestros labios acusaban ese beneplácito que nos producía aquel sonido. No había para nosotras días distintos en aquel lugar. Todos eran iguales, cargados con la misma alegría y disfrute. Pasear por la playa fue desde el momento de conocernos el mejor de nuestros deleites. Pensar en encontrar a dos personas en el mundo que gusten de lo que a una misma le gusta no es complicado, sí lo es si ese gusto es muy particular y se hace real, tal como se manifestó aquella vez. Caminar bajo el sol ardiente en enaguas, con paraguas y en una playa solitaria no es lo que precisamente se podría decir un gusto común. Así éramos nosotras. Nos encontramos de ese modo, tal como si alguien nos hubiese dado cita en aquella lejana playa y nos hubiese ordenado que debiéramos cada una asistir con nuestra ropa favorita y nuestros gustos excéntricos.

Verano de 2011, esa fue la estación en la que aquellos hechos se sucedieron. Aún me parece sentir la sensación de la arena escabulléndose por mis dedos mientras intento mantener fuertemente la presión sobre el puñado que he tomado de la playa. En el zenit el sol ha alcanzado su punto de equilibrio. El mar ruge, con un rugir único. Alguna que otra gaviota planea en busca de alimento. Y nosotras nada, ahí, tiradas sobre la arena, en silencio y a merced del sol, nos mantenemos expectantes de todo lo que nos rodea. Cualquier movimiento o cualquier sonido son perceptibles por nuestros sentidos. Nada se nos escabulle. Los lunares de las enaguas, el brillo de los paraguas al sol, el oscilar de los cabellos, cualquier cosa nos sorprende y nos roba una sonrisa. Sí, la felicidad también puede encontrarse en una playa, solo hay que saber verla.


Plazo límite de entrega
: lunes, 31 de mayo a las 23:00 (hora España)

Para participar, leer Reglas y Normas de la actividad.

Envíanos tu final por e-mail a: memenovela @ gmail.com o dejarlo como comentario en este mismo post. Todos serán publicados en el blog.

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lunes, 22 de marzo de 2010

Votación finales: Minirelato 4


¿Qué final os ha gustado más?


Elije el final alternativo que mas te haya gustado...
El de Literato
El de Pilar
Ninguno
El mio (escribe el tuyo en un comentario)
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*Haremos recuento de votos el sábado, 27 de marzo por la noche.

*Recuento de votos (domingo, 28 de marzo a las 13h):
- Ambos finales alternativos han empatado con 1 voto cada uno.

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domingo, 21 de marzo de 2010

Minirelato 4: Final alternativo 2

Inicio del minirelato

Final alternativo 2:

El humo era penetrante y molesto.
Juan tomó un pañuelo de su abrigo y se lo puso sobre la cara, se acercó a la puerta y la abrió, mientras Alfonso tomó su teléfono móvil y llamó a los servicios de emergencia.
En el interior del local todo era negro, no se podía ver nada.
-¡Gerardo!- gritó Juan.
Pero nada se oyó.

Minutos después un coche patrulla seguido de un camión de bomberos interrumpieron en la calle, la gente comenzó ha agolparse alrededor.
Los bomberos descendieron del camión y estiraron sus mangueras, mientras la policía apartaba a los viandantes.
El primer bombero entró en el local seguido de tres más cargando la manguera, el ensordecedor ruido del agua y el fuego siendo extinguido no se hizo esperar.

La ambulancia llegó algo más tarde, un bombero les indicó a los sanitarios que esperaran para poder pasar.
Pocos minutos después un bombero salió pidiendo a estos que entraran en el local, el fuego había sido extinguido, Juan, Alfonso y Pedro se miraron consternados.

En poco menos de un minuto el primer sanitario abandonó el local negando con la cabeza y dirigiéndose hacia un agente de policía, parece que no había mucho trabajo para ellos, de repente alguien toco el hombro de Alfonso haciendo a este saltar.
Gerardo estaba junto a ellos totalmente extasiado.
Los tres hombres lo miraron extrañados, Gerardo no dijo nada, sólo apartó a Alfonso de su camino y se dirigió al policía.

-He sido yo- confesó Gerardo ante la sorpresa de todos- ese hombre estaba pegando a mi hija y lo he matado…jamás nadie hará daño a mi familia….
-Señor, pare, le llevaré a comisaría ¿no quiere usted un abogado?- le dijo el agente tratando de hacer valer sus derechos.
-No, que lo oigan todos, lo he matado con mis propias manos y lo he quemado para asegurarme que jamás hará daño a nadie más.

El agente contrariado le pide que le acompañe y le mete en el coche patrulla, ese es su trabajo ahora mismo, aunque en el fondo sabe que si esta historia es verdad él hubiera hecho lo mismo, una escoria menos sobre la faz de la tierra no es un problema.

Pilar Bermúdez Gil (aurorabg)

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miércoles, 10 de marzo de 2010

Minirelato 4: Final alternativo 1

Inicio del minirelato

Final alternativo 1:

...Con un leve toque tembloroso Juan entreabrió un poco más la puerta del local. El humo, aunque escaso, se percibía en el aire y se podía observar como lentamente traspasaba el límite de la puerta. Juan y sus amigos tuvieron muchos pensamientos, todos en milésimas de segundos, pensamientos de muerte, pensamientos de tragedia, todos con un final nada prometedor. Supusieron lo peor para Gerardo, sin embargo en aquel instante eran solo eso, suposiciones.

Entraron. El humo copaba gran parte del local pero no había llamas. Eran tan solo humo. Un humo semejante a la quema de papeles y no de otra materia combustible.

- Es extraño –comentó Juan- no parece un incendio en sí.

- Tienes razón, tal vez sea un cortocircuito en algún lugar del depósito o bien algo que está comenzando a incendiarse –comentó Alfonso- miremos por todos lados, con cuidado.

Se dividieron y comenzaron a buscar el origen de aquel humo. Fue Juan quien lo encontró primero.

- ¡Gerardo!, ¡¿qué haces?! –exclamó sorprendido mientras veía como Gerardo quemaba papeles en una estufa hogar.

- ¡Puta madre!, ¡me has tomado de sorpresa, Juan!, ¡casi me matas del susto!

- Pues nos hemos preocupado, amigo. La puerta del local está abierta y todo este humo que lo invade. Además hemos llamado a tú mujer y nos ha dicho que tú habías salido hacia aquí. ¿Qué pasa Gerardo?, ¿qué son estos papeles y porqué los estás quemando?

El viejo Gerardo desencajó su rostro. No podía mentir, uno de sus amigos pedía explicaciones y él estaba rodeado de una evidencia a la cual no podía escaparle. Cerró la caja fuerte ya vacía y acomodó los pocos papeles que quedaban por quemar.

- Quemo un error, Juan, eso hago –dijo Gerardo.

- ¿Un error?, ¿a qué te refieres con eso?, sé claro, no te entiendo. –contestó Juan mientras llegaron a la habitación Alfonso y Pedro. Gerardo se sobresaltó al ver a sus tres amigos juntos. Una línea de vergüenza le recorrió el semblante.

- Un error, amigos. Eso es. Es una historia larga que necesita un fin y eso es lo que he venido a hacer esta mañana al local.

- No te entendemos Gerardo. Explícate por favor y ya deja de quemar que el humo nos terminará matando a todos.

Fue entonces que Gerardo terminó de echar de una sola vez todos los papeles que quedaban y cerró la puerta de la estufa hogar. Dentro, siendo presa de las llamas, los papeles se retorcían y dejaban de ser contenedores de secretos para simplemente ser algo inservible. Tan solo cenizas.

- Hace años, aún estando casado con mi mujer, tuve un affaire. Conocí a una mujer en un burdel. Era una bonita rubia de grandes senos que tenía una hermosa sonrisa. Sin que mi mujer lo supiera cada noche que la chica rubia bailaba en el burdel yo me aprestaba y me iba a verla bailar. Mientras mi esposa dormía yo salía a escondidas por el garaje y me escabullía hasta el burdel. Así fue durante varios meses, tantos meses como la rubia bailó allí.

- Te seguimos… –dijo Alfonso.

- Durante los meses que ella estuvo aquí en la ciudad no falté una noche. La conocí personalmente a la tercera semana de venir a verla bailar. Tomamos unas copas y nos contamos parte de nuestras vidas, de nuestros malestares individuales, y nuestros anhelos. Era una muchacha sencilla, pueblerina, con hermosas dotes femeninas, que tenía como ambición llegar a ser bailarina profesional algún día. Ese tipo de sueños que se tiene en los pueblos chicos. En esos días hicimos por primera vez el amor. Fue algo maravilloso, era fogosa, sexualmente increíble. Cada día que retornaba a mi casa atravesaba la puerta y sentía un terrible peso que pendía de mi cuello. Tal vez una gruesa soga en forma de horca era lo más propicio para dejar de sentir aquello. Mi culpabilidad era infinita. No podía mirar a los ojos a mi mujer. De a poco todo comenzó a envolverse de una tela pegajosa y densa que día tras día me alejó más y más de mi esposa.
No creas que soy un insensible, ni tampoco ustedes amigos, no, todo lo contrario. Nadie más que yo deseaba que aquello concluyera de una u otra manera pero no sabía encontrar el camino correcto. La chica rubia seguía abordándome y mi carne cedía, y poco a poco también lo comenzaron a hacer mis sentimientos. Era una verdadera tortura llegar a casa y acostarme al lado de mi esposa. Mis hijos me notaban distante, yo me notaba en otro sitio con respecto a ellos, casi semejante a mirarnos todos desde dos montañas enfrentadas y separadas por un extenso valle. Pero la vida tiene soluciones que nosotros no imaginamos. Un día al salir del hotel donde solíamos acostarnos y tener sexo con la chica rubia un ladrón nos encañonó e intentó robarnos. No nos resistimos, ella le dio sus alhajas y yo mi reloj y mi billetera; no obstante el ladrón no se conformó con ello y exigió más. Le explicamos que no había más, entonces disparó. Solo vi el humo que salía de la punta de su pistola y el pavor de su cara. Echó a correr por la calle donde la espesura de la noche lo tragó. La chica rubia tenía una mancha roja en su abdomen, la bala había entrado a la altura del hígado. Murió en pocos minutos, en mis brazos.

- ¿Y finalmente que pasó Gerardo? –preguntó Juan un tanto consternado por el relato.

- Llegó la policía, me tomaron declaraciones, y jamás pudieron dar con el asesino. Dentro de la milicia tenía varios amigos y ellos escondieron mi nombre y participación en aquel hecho para no hacer sufrir a mi esposa. Yo estaba destrozado. Con el paso de los años el recuerdo de la chica rubia fue desvaneciéndose pero de vez en cuando vuelve como una vieja estrella que no puede dejar de visitar el cielo con su luz. Entonces me angustio y siento gran culpa por no poder haber reaccionado aquel día –dijo Gerardo sollozando.

- Entiendo toda esta historia, tú culpa, tú congoja, ¿pero porqué quemas papeles en un día laboral, en tú negocio, y con la puerta abierta? –preguntó Alfonso.

- La puerta, como dije, la olvidé abierta. Los papeles no son simples papeles. Son cartas. Cartas de amor que la chica rubia me escribía al salir de su trabajo y las depositaba en una estafeta postal de los suburbios. Como dos chiquilines nos escribíamos a escondidas del mundo, degustando el sabor de lo prohibido. Mi esposa jamás supo de esas cartas y hoy, que he soñado con la chica rubia, decidí quemarlas. Sentí que debí darle un verdadero fin. Las tenía aquí, en la caja fuerte, y las releía cada vez que la recordaba. Pero ya está, ya tuvo su fin.

Los tres amigos de Gerardo se miraron consternados y abrazaron uno por uno a su querido amigo. El humo paulatinamente se disipó dejando paso a los rayos del sol que entraban por las vidrieras. Se despidieron con un abrazo y Gerardo, tras enjugar sus lágrimas, dio vueltas el cartel de “abierto” y retomó su rutina diaria. Un pálido y viejo sol iluminaba la calle, y el mundo… el mundo seguía girando.

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martes, 9 de marzo de 2010

Inicio del minirelato 4

Escribe tu final para el siguiente texto de inicio:

"Juan era un hombre mayor, jubilado desde hacía unos años. Cada sábado por la mañana se juntaba para almorzar en el bar de siempre, con alguno de los amigos de toda la vida que aún vivía y seguía en el pueblo. Siempre hacía el mismo camino desde su humilde piso hasta el bar. Era el último sábado de febrero, cogió su bufanda negra y su gorra de pana marrón para proteger su calvicie del frío y el viento. De camino al bar vio algo inusual que le pareció extraño. El candado de uno de los locales situados a dos calles del bar, por donde pasaba casi cada día, estaba destrozado y la puerta entreabierta, pero dentro no se escuchaba nada. Cierto nerviosismo le recorrió por el cuerpo y no se atrevió a entrar, ni siquiera a asomarse. Prefirió esperar a llegar al bar y comentarlo allí, ya que Alfonso, el dueño del bar, conocía al propietario. Y así lo hizo. Alfonso y Pedro, uno de los amigos de Juan de toda la vida, quedaron extrañados cuando Juan lo comentó. Alfonso llamó a la mujer de Gerardo, el propietario del local, para saber dónde se encontraba. La mujer le contestó que Gerardo había salido hacía una hora aproximadamente y se había dirigido a su local. Le había dicho que llegaría a casa en media hora, pero se despreocupó pensando que se habría entretenido por el camino o en el bar con algún conocido. Los tres hombres se mosquearon y decidieron dirigirse al local para ver si le había pasado algo. No se imaginaban lo que iban a estar a punto de presenciar. Al llegar, vieron que salía humo por la puerta…"

Krys


Plazo límite de entrega
: lunes, 22 de marzo a las 23:00 (hora España)

Para participar, leer Reglas y Normas de la actividad.

Envíanos tu final por e-mail a: memenovela @ gmail.com o dejarlo como comentario en este mismo post. Todos serán publicados en el blog.

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jueves, 4 de marzo de 2010

Hasta que tu muerte nos separe

Se presentaron tres finales alternativos para el inicio que se publicó el mes pasado para el minirelato 3. Ya se ha realizado la votación y han quedado los tres finales empatados, así que los publicamos todos.

Inicio:

Mis mejillas ardían, mis labios sangraban, mis ojos se abrían poco a poco cegados por la luz de nuestro dormitorio. Y te vi ahí, sonriente, con cara de triunfador. Entonces me eché a llorar, prometiéndome a mi misma que no lo consentiría una vez más, que ya todo había acabado, que tus repugnantes manos no volverían a rozar mi piel. Porque habías destrozado nuestros quince años de matrimonio a puñetazos y ya nadie quería reconstruírlos. Te odiaba, por no haberme dado la vida y el amor que habías prometido, porque ya ni siquiera te importaban los niños. Sólo tú y tus cervezas parecíais ser felices. Con voz entrecortada te grité que te fueras, que no volverías a hacernos daño, pero en el fondo yo sabía que te acabaría perdonando, como siempre; eras como una droga a la que me había vuelto adicta. Saliste de casa con un portazo, y yo salí corriendo detrás haciendo caso omiso al dolor de todo mi cuerpo magullado...

Silvia Fernández

Final alternativo 1:

...Corrí escaleras abajo, te encontré en el portal, te pedí perdón una y mil veces. Simplemente te diste la vuelta, me llamaste puta y saliste a la calle. Como pude subí las escaleras y regresé a nuestro hogar, en el salón los niños fingían ver la televisión mientras me veían pasar hacia nuestro dormitorio. Me rendí en la cama, lloré como tantas veces… No sé cuánto tiempo pasó, tampoco lo quiero saber, sólo sé que un chirrido de la puerta hizo que girara la cabeza. Allí estaba nuestro pequeño Rubén con tan sólo cinco años, mirándome con cara de asustado y me preguntó.
-¿Por qué mama?-.
No le contesté, volví a girar la cara a la almohada, él se acercó y me dijo.
-¿Por qué mama? ¿Por qué dejas que él te pegué?-.
Me giré y lo miré, en la puerta estaba nuestra María con sus doce años de edad mirándome, sus dulces ojos azules tenían pena y miedo a partes iguales y entonces lo supe… Se acabó, no volverás a tocarme. Nuestro hijo se dirige a ti como “él” y no como papá, los niños te tienen miedo, no puedo dejar que sigas estropeando sus vidas, la mía no me importa ya la has estropeado demasiado, pero no la de ellos, te escribo para que sepas por qué no estamos en casa, no me busques, jamás me encontrarás, jamás volverás a ver a nuestros hijos, yo me encargaré de ello. Adiós amor mío, pensé que algún día cambiarías, que me querrías suficiente para no golpearme más, pero nuestros hijos se han encargado de abrirme los ojos.

Pilar Bermúdez Gil (aurorabg)

Final alternativo 2:

...Madrid estaba en llamas a pesar del invierno, por primera vez habías hecho mi sueño realidad, te estabas yendo, y también, por primera vez estaba corriendo a buscarte.
Mi pulso comenzó a acelerarse y ni siquiera me importaba haber dejado solos a los niños. Vos te escabullías entre hombres y taxis apurados, mis piernas temblaban pero me empeñaba en alcanzar tu sombra.
n semáforo en verde me dio tregua y estabas ahí, junto al paso de cebra con tus pies temblequeando, haciéndole jugar el baile de los adioses presentidos. Un último grito pronunciando tu nombre te hizo girar la cabeza, me miraste con el gesto que tienen los malvados en las películas de cine negro, con la certeza de que tu poder tomaba forma en mi voz.
-Te olvidas de devolverme las llaves- dije aún con algo de miedo mirando al suelo.


Final alternativo 3:

...No pude avanzar mucho más, ya que al bajar las escaleras mi cuerpo se desequilibró y caí rodando por las que me quedaban aún por bajar hasta el entresuelo. El ruido alarmó a los vecinos que acudieron en mi ayuda, tú ya estarías llegando al bar donde siempre te emborrachabas. Mi estado era bastante grave aunque por suerte habían llamado a una ambulancia que tardó pocos minutos en llegar. Los niños se quedaron en casa de las vecinas y a mí me trasladaron rápidamente al hospital. Ahora tú estás en la cárcel y yo viviendo con un hombre maravilloso que nos quiere, que cuida de mí y de mis hijos, cosa que tú nunca supiste hacer. Ojala lo hubiera conocido a él antes que a ti, aunque lo conociera en el hospital donde me llevaron después del incidente. De todas formas yo no te debo nada, tú me debes todos esos años de vida y a nuestros hijos también. Inevitablemente, las lágrimas mojaron el papel donde escribía. Púdrete en el más jodido infierno. Escribiré esta frase y todas las anteriores las veces que haga falta hasta que eso suceda. Ya habían pasado cuatro años y Pilar todavía tenía pesadillas de vez en cuando. Su psicóloga le había recomendado escribir las peores situaciones vividas por su culpa o las mismas pesadillas que tenía. Luego debía quemar los escritos y observar cómo lo hacían lentamente hasta desaparecer, todas las veces que hicieran falta hasta que no lo necesitara hacer más. Como si observara cada vez ese infierno donde deseaba que él se pudriera. Sólo así podría descansar y vivir en paz.



¿Qué final os ha gustado más?

Elije los finales alternativos que mas te hayan gustado...
El de Pilar
El de Marinaf
El de Krys
Ninguno
El mio (escribe el tuyo en un comentario)
pollcode.com free polls


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lunes, 22 de febrero de 2010

Inicio del minirelato 3

Escribe tu final para el siguiente texto de inicio:

"Mis mejillas ardían, mis labios sangraban, mis ojos se abrían poco a poco cegados por la luz de nuestro dormitorio. Y te vi ahí, sonriente, con cara de triunfador. Entonces me eché a llorar, prometiéndome a mi misma que no lo consentiría una vez más, que ya todo había acabado, que tus repugnantes manos no volverían a rozar mi piel. Porque habías destrozado nuestros quince años de matrimonio a puñetazos y ya nadie quería reconstruírlos. Te odiaba, por no haberme dado la vida y el amor que habías prometido, porque ya ni siquiera te importaban los niños. Sólo tú y tus cervezas parecíais ser felices. Con voz entrecortada te grité que te fueras, que no volverías a hacernos daño, pero en el fondo yo sabía que te acabaría perdonando, como siempre; eras como una droga a la que me había vuelto adicta. Saliste de casa con un portazo, y yo salí corriendo detrás haciendo caso omiso al dolor de todo mi cuerpo magullado. ... "

Plazo límite de entrega: viernes, 26 de febrero a las 23:00 (hora española)

Para participar, leer Reglas y Normas de la actividad.

Envíanos tu final por e-mail a: memenovela @ gmail.com o dejarlo como comentario en este mismo post. Todos serán publicados en el blog.

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lunes, 1 de febrero de 2010

Sorpresa

Hacía mucho tiempo que no quedaba con Laura, una de mis mejores amigas en el colegio. Por problemas de estudios y trabajo perdimos el contacto y nunca supimos nada una de la otra, salvo que ella se había ido a Londres y yo me había quedado en Barcelona. Muchas veces me preguntaba por qué una amistad se tuvo que romper así y prácticamente olvidarla, supongo que la razón es que al fin y al cabo no éramos tan amigas. Un día ,para mi sorpresa, me encontré con un e-mail suyo, donde me explicaba que volvía a Barcelona y me preguntaba si era posible encontrarnos, que teníamos mucho que contarnos. Yo accedí sin pensármelo. Pero cuando llegué a la cafetería no la encontré sola, estaba con una chica e iban cogidas de la mano. Al momento comprendí que era su novia.

...

Después de un largo café con las dos, me despedí y me fui a casa. Por la noche, cuando estaba a punto de acostarme, sonó el teléfono. Era Laura, que quería hablar conmigo porque me había notado distante en la cafetería. Me dijo que, estando en Londres conoció a un hombre que se lo hizo pasar muy mal, la maltrató durante meses para más tarde abandonarla. Luego conoció a su actual novia, que empezó siendo una amiga más para luego convertirse en el mayor apoyo que había tenido, la única persona con la que podía contar. Cuando se enteraron de que era bisexual, sus otros amigos no la entendieron y le dieron la espalda, por eso se había visto obligada a marchar de Londres renunciando a su trabajo, no soportaba el rechazo de aquellos a los que más quería. Ahora se estaba alojando en un hotel por miedo al reencuentro con su familia ya que no sabía como reaccionarían ante la situación. Yo era la única que la podía entender, y el motivo no era precisamente la amistad...

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martes, 5 de mayo de 2009

Tiempo


El año que llegó a la ciudad era un hombre de costumbres, los domingos por la tarde fumaba tranquilo en su butaca, planeaba la semana, resolvía unos crucigramas y esperaba pacientemente que llegará el Lunes mirando por la ventana.
Una de esas tardes de domingo, estaba sentado en su butaca mirando al vacío como era costumbre, cuando de pronto se quedó embobado mirando a una mujer que pasaba por allí y entraba al portal de un edificio cerca de su casa.
Tal eran los sentimientos despertados en él, que desde el primer instante supo que ya nada sería igual. Desde aquella tarde, pensaba en ella cada día de la semana, esperando impaciente que llegará el domingo por la tarde para poder volver a verla. Pasaron las semanas, pasaron los meses, pasaron los años, pero nunca tuvo el valor suficiente para bajar las escaleras de su piso, salir a la calle y decirle que la amaba.
A veces, habría la ventana a su paso y le parecía oler su perfume, percibir sus emociones, si estaba triste, si estaba alegre, pero nunca se atrevió a ir más lejos.
Un domingo, de pronto la mujer dejó de pasar por allí y de entrar a ese portal, el hombre preocupado se espero toda la semana
hasta el próximo domingo, pero por desgracia tampoco apareció.

....

Harto de esperar, y con una angustia que lo comía por dentro, decidió ir a su puerta para enterarse qué le había pasado a la mujer de su vida. Llamó, pero nadie contestó… volvió a llamar y nada, a la tercera renunció e hizo ademán de irse pero entonces se abrió. No salió nadie, y tampoco había luz así que entró sigilosamente y encendió la luz. Se quedó boquiabierto, no había absolutamente nada, toda una pared blanca sin nada. Entró y se fijó en las habitaciones pero nada… un vacío y absoluto silencio. Salió y le preguntó al portero sobre la chica, pero él le explicó que esa casa llevaba abandonada más de 100 años, que sólo vivió una mujer allí, pero que había muerto asesinada por su marido. El hombre traspuesto por la noticia se volvió loco y huyó del lugar, había amado a una muerta, a un espíritu y de hecho, la seguía amando. Se refugió en un psiquiátrico donde nunca jamás podría verla. Dos semanas después, le dieron la noticia de que la casa en que vivía había ardido en llamas y sólo entonces comprendió, que la chica le había intentado avisar de todo y que en el fondo ella también lo amaba.

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miércoles, 8 de abril de 2009

Minirelatos


Minirelatos es el nombre que le hemos puesto a una nueva actividad que se llevará a cabo paralelamente con el resto de actividades.


A continuación, las instrucciones de dicha actividad:

Esta actividad consistirá en crear minirelatos con un principio y varios finales. La idea será verá cómo cada uno es capaz de interpretar un principio y cómo lo resolverá.

Metodología:
Escribirá el principio una persona distinta cada vez y nos lo tendrá que enviar por e-mail. Esa persona (la primera vez que se haga la actividad) se elegirá aleatoriamente entre los que se apunten para participar en la actividad. Una vez escrito y publicado se dejará un plazo de 10 días para que el resto de participantes piensen su final, lo escriban y nos lo envíen Las próximas veces escribirá el siguiente principio el ganador de la votación del anterior final. En caso de que salga 2 veces (no-seguidas) el mismo autor ganador, escribirá el siguiente principio el del segundo final más votado.

Al finalizar el plazo de escribir finales se abrirá una encuesta para votar el final que más te haya gustado. Todos los finales presentados se publicarán en el blog. El final ganador se anunciará en el blog.


REGLAS
  • Debéis enviarnos vuestro final por e-mail y lo publicaremos nosotros mismos en el blog.
  • Cada participante sólo podrá escribir un único final. El autor que haya escrito el principio no podrá escribirlo.
  • La extensión del principio deberá ser de entre 100 y 500 palabras.
  • La extensión de los finales deberá ser aproximadamente como mínimo la mitad de la extensión del principio y como máximo, la extensión y media del principio.
  • Cada uno podrá ponerle el título que quiera al relato, según su final.
  • El plazo de escribir finales acabará cuando llegue la fecha. Se alargará en caso de poca participación.
  • El plazo de votación se iniciará inmediatamente después de terminar el plazo de escribir finales y durará 1 .
Siempre iremos avisando de todo por el blog, twitter, Facebook.

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